Dar un millón de vueltas, sin saber dónde acostarte, dónde poder sentarte y quedarte a charlar.
Darte cuenta de que lo único con lo que contaste fue una mentira que tu mismo quisiste inventar.
Romper la métrica, taladrar paredes, rajar el papel mojado que me creía que habías firmado.
No te pedí la luna, ni el cielo, sólo ayuda, sólo un te quiero; una caricia a destiempo, sólo un beso sincero.
Un puto beso...
Sólo pretendí amarte: ni hacerte daño, ni obligarte.
Estuve siempre a tu lado y justo ahora te cansas, te alejas, me dejas...
Hay cosas que he debido hacer muy mal.
O eso, o el mundo de está riendo de mí a cada día que pasa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario